• Gustavo Mendoza

Elimina tus consumidores de tiempo

"NO es siempre lo que tenemos que hacer, sino lo que NO tenemos qué seguir haciendo". Gustavo Mendoza.

Usualmente buscamos sumarnos valor, aumentar nuestra productividad con alto rendimiento para obtener aquellos objetivos que tanto deseamos, sin embargo, no tomamos en cuenta que la respuesta podría estar en los factores que nos consumen, en los que nos apoyamos para dejar de accionar en lo que realmente importa, otros lo conocen como, ocuparse de lo urgente más que de lo importante.


Podemos verlo con un ejemplo muy sencillo que a todos nos hará sentido, si nosotros queremos mejorar nuestras finanzas personales podríamos:

  1. Aumentar los ingresos: Buscar otras fuentes financieras que sumen a la entrada de dinero

  2. Reducir los egresos: Disminuir o eliminar la salida de dinero

Es como una suma doble, Aumentamos nuestro valor cuando impulsamos nuestras fortalezas, desarrollamos nuevas habilidades y aprendemos algo que nos potencia, además, “ELIMINAMOS” aquello que NO suma, pero que SI resta. Mejoramos nuestras fortalezas y reducimos nuestras debilidades.


Es mi objetivo en este artículo enfocarme en identificar, eliminar, reducir o reasignar aquellas actividades que forman parte del grupo de acciones que no suman pero que si restan a contribuir en el logro de nuestros objetivos.


Me gusta llamarlos también “los distractores”, y me refiero a todas a aquellas actividades NO esenciales o improductivas en las cuales ocupamos parte importante de nuestro tiempo. Los distractores son el arma preferida del “auto saboteo” y “la procrastinación”

Los distractores existen porque nosotros queremos que estén ahí, los hemos permitido morar en nuestro día a día y esto es un aspecto vital de entender si es que realmente queremos eliminarlos y marchar decididamente a lograr aquello que nunca terminamos o que simplemente no comienzo por falta de tiempo, energía u otros recursos.


Es momento de enfocar nuestra mirada en estos consumidores en orden de hacer algo al respecto, es por esto que quiero comenzar con identificarlos.



Deja al descubierto tus consumidores de tiempo

  1. Toma cualquier hoja que tenga delineado horizontal o cuadriculado, cada línea será un espacio donde posteriormente vas a colocar una actividad que haces en ese lugar.

  2. Divide la hoja en los siguientes grupos: Aseo corporal, trabajo, diversión, crecimiento, deporte, necesidades y otros. Puedes agregar o quitar los que deseen, lo importante es que tenga sentido para ti

  3. Durante todo un día vas a anotar cada acción que hagas, las veces, el tiempo en cada repetición y las colocas dentro del grupo que consideres pertenece a los grupos anteriores. Puedes escoger los días más ocupado o varios, es tu decisión

  4. Finalmente saca la cuenta sobre cuanto tiempo estas usando para cada una de las actividades en total y realiza tu análisis.

  5. Te recomiendo hacerte preguntas como estas: ¿Qué puedes notar? ¿Dónde estás usando más tiempo del necesario? ¿Qué puedes eliminar, reducir o potenciar?

El simple hecho de hacer esta foto de un día normal te va a permitir visualmente entender como transcurre tu día, es muy común que no sepamos en que se nos pasa el día, y detenernos para hacer este análisis nos traerá mucha más información de la que crees.


En mi caso lo he hecho en muchas oportunidades y cada vez vas afinando más tus actividades en el día que me dan tranquilidad, sabiendo que estoy haciendo mi máximo y mejor esfuerzo, además de tener esos espacios personales que para mi TIENEN que estar.



Un ejemplo interesante que me ocurrió fue que en una de estas ocasiones noté que al menos 2 veces al día me detenía a pensar por al menos 20 minutos por vez, en que podría hacer mejor, hacia donde debía dirigir mi atención y en que momento. Me causa risa ahora porque si lo notas, estaba consumiendo unos 40 minutos diarios haciendo este ejercicio inconscientemente sin orden y era precisamente esto lo que me estaba consumiendo una parte importante de mi tiempo y mi ENERGÍA. Por supuesto que luego de hacer el ejercicio ese tiempo se redujo a 5 minutos donde revisaba las tareas que previamente había planificado para la semana. No parece tanto, ahora suma 40 minutos en 1 semana, en 1 mes y en 1 año y verás claramente el tiempo que pudiste ganar para lo que fuese más productivo o importante para ti, Lo cual fácilmente podría ser compartir con mi hija, leer o ver mi serie favorita.


Otro factor común en cuanto a distractores se refiere, son las redes sociales; Ciertamente muchos trabajamos con ellas, sin embargo, mucho del tiempo que pasamos demasiado tiempo mirando cual sea tu red social preferida.


Las acciones que puedes emprender en base a los resultados del ejercicio anterior son una consecuencia lógica inmediata de identificar los consumidores de tiempo y el porque en primera instancia existe para enrutar nuestras acciones a eliminarlas, reducirlas o reasignarlas.


Hay una técnica milenaria que consta de 4 preguntas claves que nos ayudaran a conseguir la razón de la existencia del distractor, conocida como las preguntas de la 4 “ps”

  1. ¿de qué te protege?

  2. ¿Qué te provee?

  3. ¿Sobre qué te previene?

  4. ¿Cuál es su propósito?

Parecieran contradictorias estas preguntas, porque se supone que, si son distractores, entonces que de bueno podría tener, igual pasa cuando nos hacemos estas mismas preguntas con nuestras creencias limitantes, miedos o debilidades. Lo cierto es que todo lo antes nombrado existe porque no están entregando algo que nos agrada.


Si retomamos mi ejemplo anterior sobre el pensar demasiado las cosas, cuando respondí estas preguntas, me di cuenta de que la razón por la que estaba invirtiendo tanto tiempo en analizar cómo podía hacer las cosas mejor, realmente me estaba protegiendo de la “acción masiva”, me estaba proveyendo refugio en la zona de confort, me estaba previniendo sobre riegos y desafíos que aparentemente no iba poder conquistar y finalmente tenía el propósito evitarme mayores decepciones. Nuestra mente no esta diseñada para hacernos feliz sino para mantenernos VIVOS, y en base a esto es que caemos en estas trampas mentales que se sustentas casi siempre en creencias limitantes que en algún momento fueron ciertas pero que ya no lo son, estas ideas que te hacen sentir por debajo del desafío que podrías estar enfrentando, por lo que tu mente te da la mano con estos distractores que tu mismo usas para el autosabotaje y nunca tener tiempo, energía o cualquier otra cosa que nos inventamos como excusas.


Cuando tienes identificado los distractores y sabes porque existen, entonces ya puedes tomar una acción precisa, como te explico a continuación:

  1. Elimínalas: Si es claro que su función actual ya no esta vigente o que está restándote tiempo, energía y recursos materiales.

  2. Redúcelas: Si te entregan algún grado de bienestar que no estas dispuesto a eliminar, sin embargo, estas usando más tiempo del que consideras justo para esta actividad

  3. Reasígnalas: Si son actividades urgentes que tiene bajo impacto o que fácilmente otra persona pudiera hacerla incluso mejor que tú, entonces Delega esta actividad

TODOS tenemos las mismas horas del día, el detalle es que hacemos con ellas.

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