Seamos ALEGRÍA


Como seres humanos sufrimos del “Contagio emocional”, no hay cura ni la habrá. El detalle con este desafío es que podemos sufrir de un contagio negativo, vistiendo un estado emocional limitante o, beneficiarnos de vivir un estado emocional positivo, que te empodera y predispone a la acción y resiliencia.

Las neuronas espejo


Este contagio emocional va de mayor a menor y tiene un factor reproductivo muy elevado; Es decir, entre 2 personas que se encuentran el contagio ira desde la persona que esta viviendo el estado emocional con mayor intensidad que la otra persona, por supuesto que si ambas siguen estando juntas, el campo generativo de esa emoción cada vez es más grande y cada persona que se acerque será sin duda contagiado totalmente.





NO SOMOS RESPONSABLES DEL ESTADO EMOCIONAL QUE NOS CONTAGIAN, PERO SI DE CAMBIARLO”


Esto ocurre gracias a la existencia de las neuronas espejo, las cuales "reflejan" el comportamiento del otro, como si el observador estuviera realizando la acción, descifran la intencionalidad del otro individuo, desempeñan una función importante dentro de las capacidades cognitivas ligadas a la vida social, tales como la empatía y la imitación entre otras cosas.



¿Alguna vez les ha pasado que alguien se ríe fuerte y tu empiezas a reír sin saber porque la otra persona lo hace? O quizás has visto a alguien muy triste y te sientes igual, o más común aún, ¿Qué pasa cuando vemos una película y el protagonista gana el campeonato mundial de lo que sea? Claro que nos emocionamos también.


las emociones y el efecto viral


Así mismo pasa con el material viral, crea un efecto potente en las personas que te predispone a compartir para contagiar de tu emoción a otra persona, el efecto viral es absolutamente emocional. Actualmente hemos estado viviendo incertidumbre por el virus de la letra "C" o el #Racismo en el mundo entero, esto es otro ejemplo de como

un estado emocional puede esparcirse por todo el mundo en tiempo récord. Es importante destacar que la posibilidad de contagio emocional aumenta conforme el individuo involucrado conscientemente consigue relación con sus emociones, es decir le da un significado, se identifica con el mensaje que detonó la emoción, y es ahí donde es exponencial.





cONTAGIO EMOCIONAL


Sabiendo lo anterior entonces mi recomendación sería: Si queremos disfrutar de alegría, vivamos intensamente el gozo de estar vivos, sonriamos fuerte y continuamente, seamos el agente infeccioso de ALEGRÍA. Ahora sabemos que si mi estado emocional es fuerte, hay una parte del cerebro de las personas que me rodean que van a captar la energía y se transformarán en un factor multiplicador.

  • ¿Quieres qué tu pareja este feliz? Entonces sonríe y se feliz tu primero.

  • ¿Quieres qué en tu hogar se sienta la alegría? Entonces escucha música, ve un video de motivación, ejecuta alguna acción que te ayude a sonreír y contágialos a todos.

  • ¿Quieres que la gente te sonría en la calle? Transmite tu energía positiva primero y ellos responderán.

No quería decirlo, sin embargo, es mi deber contarles y creo que ya lo deben imaginar que funciona igual con la tristeza y la rabia, solo si la intensidad de este estado emocional en la otra persona es mayor a la tuya. Recuerden que el contagio emocional es como una bola de nieve, empieza pequeña y se va haciendo exponencialmente más grande.


Por lo último seamos entonces una bola de nieve de alegría. ¡Vamos que se puede!.





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